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CASOS DE ÉXITO

Mariana Batres

Cada sesión fue diferente con temas de mi interés y que me ayudaron a crecer como persona. Gracias a este proceso aprendí a confiar en mi y a tomar decisiones de forma independiente.

Alejandra Sagastume

Durante el período en el que fui "coachee" de Celes me sentí súper cómoda, no solo con la dinámica con mi coach sino conmigo misma, con mi meta y mis objetivos. Logré, por primera vez, plantearme una meta utilizando mis fortalezas y viendo mis debilidades como áreas de oportunidad y no como piedras de tropiezo. Logramos darle vuelta a cada frase negativa que tenía en mente y convertirla en motivación para seguir adelante. En cuestión de un par de meses logré tener hábitos que nunca tuve y que me permitieron ver resultados en poco tiempo. Celes tiene mucha empatía, es puntual, organizada y una profesional.

Pamela Rodríguez

Me gustaron mucho las sesiones, porque me sentía apoyada en mi meta y me daban consejos para seguir adelante  y no caerme en el proceso. No fue un proceso fácil, pero con el coaching todo fue fluyendo mejor.

Valerie Hernández

Luis Menendez

Durante el proceso de coaching pude ver como mi manera de ser y de reaccionar ante situaciones que me reprimían en el ambiente laboral cambiaban hacia un enfoque más positivo. Gracias a la metodología implementada por mi coach pude convertir situaciones incómodas en oportunidades de aprendizaje y crecimiento personal y laboral. Es un proceso que te ayuda a identificar qué es lo que te esta deteniendo y qué es lo que hay que hacer para poder superar esos obstáculos que te impiden que puedas crecer tanto personal como profesionalmente. Es un proceso que vale la pena llevar, lo único que puede pasar es que al terminar seas una mejor versión de ti mismo.

Toda mi vida he tenido la mala costumbre de ser una persona desorganizada, que deja las cosas para último minuto. Una mala costumbre que me llevo a no dormir varias veces a la semana con tal de cumplir con mis responsabilidades. Siempre he sido consciente de que esta mala costumbre es mi debilidad, me desgasta poco a poco al punto que después estoy tan cansada que ya no quiero hacer nada, por lo que termino haciendo nada. El año pasado mi vida quedó prácticamente en pausa por este mismo problema. Pero este año me dije, Ya no más, debo seguir adelante! Razón por la cual decidí terminar los pendientes de mi tesis para graduarme de la licenciatura, encontré trabajo y comencé a  estudiar mi maestría. Pero no estaba preparada para tanto. Nunca en mi vida había estado tan abrumada por la cantidad de cosas que debía hacer a diario, llegaba a mi casa derrotada después de trabajar y estudiar y me enojaba conmigo misma por no tener la energía de seguir trabajando en los cambios de mi tesis, o de realizar las tareas del hogar. No me sentía lo suficiente, en especial con la cantidad de historias de personas en situaciones mil veces más deplorables que logran salir adelante. La frustración estaba llegando al punto que la relación con mis padres estaba siendo afectada. Fue justo en ese momento que llego a mí la oportunidad de recibir coaching. Siempre había escuchado el termino, pero nunca tuve claro que era exactamente. Acepté recibirlo porque sabía que necesitaba ayuda, no sabía si funcionaría, pero no perdía nada con tratar. No me imaginaba la bendición que sería en mi vida. Vino a mi justo cuando más lo necesitaba.  A veces no es que no tengamos la capacidad, a veces solo necesitamos ese empujón, ese seguimiento. Me di cuenta que me estaba exigiendo demasiado, las horas al día para hacer todo lo que quería simplemente no alcanzaban. Aprendí que aunque la vida siempre trae imprevistos, no es razón de frustración, solo de reorganización. Entendí que no estaba usando mi tiempo efectivamente y por fin comprendí que está bien descansar, somos humanos, no máquinas, necesitamos recuperarnos. Pero lo mejor de todo, al fin vino a mí una paz mental, de que no estoy perdiendo el tiempo, estoy haciendo lo que puedo. Es cierto que aun estoy iniciando este proceso de cambio, a veces olvido los consejos, a veces me abrumo, a veces ni veo mi agenda. Pero puedo decir con tranquilidad que esta experiencia me ha dado las herramientas para enfocarme y lograr mi meta. Siempre estaré agradecida con Mariaceleste por el tiempo que me ha dedicado y por recordarme que yo puedo.